Ensayos

La Autoría y los Destinatarios de la Epístola a los Efesios

David Alves hijo

Introducción

Los teólogos liberales afirman dos cosas en cuanto a la epístola a los Efesios. En primera instancia, niegan que Pablo haya sido su autor. En segundo lugar, niegan que la carta haya sido enviada a la iglesia en Éfeso. Se analizarán los argumentos en los que ellos se basan para establecer esas dos premisas. Los eruditos conservadores confirman lo opuesto. Ellos consideran que Pablo sí escribió Efesios y que dicho documento sí fue enviado a los hermanos en Éfeso. También se mencionarán los argumentos que ellos emplean para fundamentar sus conclusiones.

Al estudiar este tipo de cuestiones, es crucial analizar ambas perspectivas para poder llegar a la conclusión que sea la correcta. Esto se logrará al considerar el tema tomando en cuenta sus aspectos históricos, gramáticos y exegéticos. De igual manera se determinará cuál postura promueve una convicción de la veracidad de las Escrituras y cuál planteamiento pudiera animar a que se ponga en duda lo que Dios ha dado a Su pueblo en Su Palabra.

Por lo tanto, en este documento se contestarán las preguntas: ¿Pablo escribió Efesios? ¿Fue Efesios enviada a Éfeso?


La autoría de Pablo

I. Argumentos en contra

Hay un número de argumentos que teólogos han presentado para negar que la autoría de Efesios es del apóstol Pablo. Desde el aspecto gramático, algunos afirman esto al analizar el estilo empleado en la carta. «El estilo de Efesios se ha utilizado como argumento contra su autenticidad. Es cierto que el estilo es más lento y engorroso que en las epístolas del segundo grupo.»1 Dudan de igual forma de su autoría porque usa frases y palabras que no son comunes en sus otros libros.2 Un ejemplo sería que Efesios contiene unas 42 palabras que no son utilizadas en otros escritos paulinos.3

También existen dudas de su autoría porque hay ciertas cosas que indicarían que Pablo no conocía a los creyentes en esta ciudad principal de Asia Menor. En otros libros, Pablo se describe a sí mismo como siendo el padre espiritual de los cristianos a quienes les escribió. Pero este no es el caso de Efesios al no hablar el autor de sí mismo como el padre espiritual de estos cristianos.4 Algo que también llama la atención es que en Efesios el escritor habla de que había oído de la fe de ellos, pero no menciona que los haya visitado. Tampoco envía saludos como sí lo hizo Pablo frecuentemente en otras cartas.5 Algunos dudan de la autoría de Pablo porque el escritor pareciera distinguirse de los santos apóstoles y profetas (Ef. 3:5).6

En base a este tipo de cuestionamientos, hay aquellos que han concluido que Efesios fue escrito por un imitador de Pablo, otros piensan que fue alguien que utilizó un pseudónimo7, y hay los que creen que el autor fue uno de los colaboradores de Pablo. Se sugiere que el autor pudo haber sido Lucas, Tíquico, Timoteo u Onésimo.8

II. Argumentos a favor

Al leerse Efesios de forma detenida, es indudable que también abundan motivos por los que debe considerarse que este documento sí fue escrito por Pablo. Primeramente puede considerarse aquello que es pertinente a la evidencia externa o aquello que está fuera del libro que muestra esto. Un ejemplo es notar que la gran mayoría de los Padres de la Iglesia tomaban como un hecho que Pablo era el autor de Efesios. Hombres como Clemente de Roma, Ignacio, Policarpo, Clemente de Alejandría, Ireneo e Hipólito afirmaban que Pablo fue el autor.9 El expositor D. Edmond Hiebert concluye lo siguiente: «La posición unánime de la Iglesia antigua fue recibir esta epístola como de la mano del apóstol Pablo. Incluso Marción, aunque difería en cuanto al destino de la epístola, admitió su origen paulino».10

En segundo lugar, es muy importante tomar en cuenta la evidencia interna que afirmaría que Pablo sí es el autor. Esta es la evidencia presentada en el libro de Efesios y en otros libros del Nuevo Testamento que afirmarían que Pablo sí es su autor. Pablo menciona su nombre en más de una ocasión (Ef. 1:1; 3:1), lo cual aseguraría su autoría.11 Gromacki señala que Pablo se distingue de los apóstoles y profetas (Ef. 3:8) por causa de su humildad, como hace en 1 Corintios 15:9, 10).12

Por otro lado, sin el afán de exaltar a Pablo por encima de los demás, pero ¿qué otro hombre en la era apostólica tenía el discernimiento espiritual y la revelación divina para escribir un documento tan majestuoso como lo es Efesios? En su comentario sobre esta epístola, Hiebert cita a Davies: “Aquellos que no puedan leer la Epístola a los Efesios sin sentirse asombrados por la peculiar elevación, por la grandeza de la concepción, por la profunda intuición, por la inspiración eucarística que reconocen en ella, necesitarán pruebas contundentes para persuadirlos de que fue escrita por algún otro hombre que desea que pase por San Pablo… Durante la vida de San Pablo no se habría intentado el piadoso fraude. A los pocos años de su muerte, la dificultad de engañar a sus amigos y a la Iglesia en tal asunto debió ser muy grande. En un momento posterior, la valoración que se tenía de los escritos de San Pablo habría asegurado el escrutinio cuidadoso de cualquier obra previamente desconocida presentada en su nombre. Y no hay señales de que la Iglesia alguna vez haya dudado de la autenticidad de la Epístola a los Efesios.”13

Una lectura de esta epístola hace ver que concuerda lo que dice el escritor de sí mismo con la vida de Pablo. El autor de Efesios menciona ser apóstol de Jescucristo (Ef. 1:1) y que estaba encarcelado al escribirlo (Ef. 3:1; 4:1; 6:20).14 En Efesios 3:6-9 el autor habla de que recibió el don de ministrarle a los gentiles para salvación de ellos. Esto concuerda con Pablo, porque él se llamó a sí mismo “maestro de los gentiles” (1 Tim. 2:7; 2 Tim. 1:11).

También en cuanto a la evidencia interna que afirmaría que Pablo es el autor de Efesios, es necesario comparar el contenido de este libro con el contenido de otros. Un comentarista bíblico señala que 75 versículos de los 155 versículos en Efesios se encuentran de manera muy parecida en la epístola escrita por Pablo a los colosenses.15 El maestro escocés de la Biblia, Duncan Dunsire, señala un número de semejanzas entre Efesios y Colosenses. Algunos ejemplos son: ambas iglesias fueron reconocidas por su fe y amor; en ambas cartas Cristo es presentado como cabeza de la iglesia; en ambas se presenta la virtud del amor como siendo el centro de la vida cristiana.16

Una consideración de la estructura de la epístola a los Efesios y comparándolo con la estructura utilizada por Pablo en otras cartas, también señalaría que él fue el autor de este documento inspirado. Algo característico de las cartas Paulinas es que se inicie con doctrina y se finalice con exhortación basada en la instrucción inicialmente dada. Esto lo podemos notar en Efesios y en un libro como Romanos. Pablo solía comenzar sus escritos en el modo indicativo y los concluía en modo imperativo. Un teólogo explica muy claramente la similitud entre Efesios y Colosenses de la siguiente manera: «Ambas cartas comienzan con una sección doctrinal que demuestra la gloria de Cristo y la grandeza de su propósito; ambas proceden a aplicarlo a la vida personal, y ambas avanzan a exhortaciones similares concernientes a las relaciones humanas».17

Otra cosa que debería ser analizada para deducir si Pablo es o no es el autor de Efesios es trazar temas comúnmente trazados por él en sus cartas y ver si coincide con el contenido del documento enviado a la iglesia en Éfeso. Un ejemplo es el tema del cuerpo de Jesucristo. Albert Leckie señala que esta es una enseñanza exclusiva de Pablo y es constantemente presentada en Efesios (Ef. 1:23, 3:6, 4:4, 4:15-16, 5:23-33).18 El tema de los misterios de Dios también aparece en distintas ocaciones en Efesios (Ef. 1:9; 3:3, 4, 5, 9; 5:32; 6:19). A parte del apóstol Juan en el Apocalipsis, Pablo es el único que enseña sobre este tema en todas las epístolas que se encuentran en el Nuevo Testamento (Rom. 11:25; 16:25; 1 Co. 15:51; Col. 1:26, 27; 2:2; 4:3; 2 Tes. 2:7; 1 Tim. 3:9, 16). Pablo también es el que principalmente enseña sobre los dones espirituales ejercidos por la iglesia (Rom. 12:6, 7; 1 Co. 12:8-10, 28-30; Ef. 4:11).

Para defender la postura de que Pablo escribió la epístola, se puede plantear que Pablo dijo haber oído de la fe de los efesios, porque ya tenía tiempo sin haberles visto cuando estuvieron juntos en Mileto. Habrá tenido unos cinco años que no había estado con ellos. En cuanto a la negación de la autoría paulina por no enviar saludos como sí lo hizo el apóstol en otras cartas, Homer A. Kent, Jr. señala que Pablo hacía eso cuando era bien conocido por los creyentes a los que les escribía, y no quería ser parcial al mencionar a algunos y omitir a otros. En Romanos y Colosenses envió varios saludos porque no era tan conocido por ellos.19 Hiebert señala que el argumento de que Pablo no escribió Efesios se comprueba porque no envió saludos, no es válido porque él envió saludos en Romanos sin nunca haberles visitado.20 Hendriksen acertadamente muestra que Pablo tampoco envió saludos en 2 Corintios, Gálatas, 1 y 2 Tesalonicenses.21

Los destinatarios de la epístola

I. Argumentos en contra

La mayoría de los teólogos reconocen que las palabras iniciales de Efesios: que están en Éfeso (Ef. 1:1) no se encuentran en diversos manuscritos confiables. Por ejemplo, Harold W. Hoehner señala que esas palabras no se encuentran en tres manuscritos alejandrinos con mucha antigüedad.22 Algunos han pensado en base a eso que la carta enviada a los hermanos en Éfeso, realmente fue una carta circular23 o un documento que fue enviado a un número de iglesias en una misma región.24 Ciertos estudiosos tienen la idea de que donde se específica en ciertos manuscritos que la carta era para la iglesia en Éfeso, había un espacio en blanco en los demás manuscritos. Y esto permitía que las iglesias que recibieron la epístola, añadiese el nombre de su ciudad.

Marción creía en la autoría paulina de Efesios pero estaba convencido de que la epístola fue enviada a la iglesia en Laodicea. Tertulio le exhortó a que cambiara el título que él le había puesto a este libro, porque él lo había nombrado: “La Epístola a los Laodicenses”. Orígenes y Basil también negaron que esta epístola haya sido enviada a los Efesios únicamente.25

II. Argumentos a favor

Así como hay argumentos en contra de que Efesios fue enviada a la iglesia en Éfeso, hay argumentos que afirman que sí fue lo que se llevó a cabo. En primera instancia se puede tomar en cuenta que la mayoría de los Padres de la Iglesia afirmaron que, aunque en algunos manuscritos no estaban las palabras que están en Éfeso (Ef. 1:1), afirmaban que esta epístola sí había sido enviada por Pablo a los cristianos efesios.26 Hiebert comenta al respecto: «La opinión tradicional de que fue enviado a Éfeso no ofrece serias dificultades».27 Esto basado en el hecho de que la mayoría de los manuscritos sí contienen el dato de que la carta de Pablo fue enviada a los efesios.

Ciertos comentaristas niegan rotundamente que Efesios haya sido una carta circular con un espacio en blanco al no especificar que fue destinada a una sola iglesia. Si fue una carta circular, el teólogo Gromacki, hace la pregunta sobre por qué no son mencionados esos lugares en la epístola.28 Kent, Jr. señala que Efesios no habrá podido tener el espacio en blanco, porque eso no fue hecho realizado en ninguna otra epístola en el Nuevo Testamento.29

Después de haber considerado aspectos históricos, también es imprescindible ver todo lo pertinente a lo gramático para entender esto adecuadamente. D. Edmond Hiebert señala que sí debió haber sido enviada la epístola a los efesios y lo asegura al considerarlo desde una perspectiva gramática. “No es justo decir que el griego de Efesios 1:1 es absolutamente incapaz de una explicación racional sin las palabras en Epheso, sin embargo, no se puede negar que hay una cuestión definitiva en cuanto a su interpretación sin ellas… Omitir toda designación de lugar realmente la convierte en una epístola católica dirigida a los cristianos gentiles en general; pero tal punto de vista es inconsistente con su contenido, ya que 1:15 y 6:22 muestran que Pablo tenía un grupo definido en mente cuando escribió la epístola”.30

Otros puntos que pudieran ser convincentes, en cuanto a lo exegético, de que Efesios sí fue enviado a esos santos de Dios en dicha localidad, es al considerar la importancia de esta iglesia en el Nuevo Testamento. Al ser mencionado en los Hechos de los apóstoles que Pablo trabajó allí en el evangelio (Hch. 19:8-10) y que la iglesia en dicha ciudad recibió un mensaje del Señor mismo (Ap. 1:11; 2:1-7), sería viable pensar que Pablo le envió una epístola dedicada particularmente a esta iglesia.

Aunado a esto, es notorio tomar nota de lo que apunta Hoehner en su comentario. El tema del amor es algo repetido en Efesios, en la epístola que Pablo les envió, y en el mensaje que Jesús les declaró en el Apocalipsis. En Efesios hay nueve verbos y diez sustantivos relacionados a esta cualidad. Efesios contiene una sexta parte de las menciones del amor de la mano de Pablo.31 Sería lógico pensar que un documento como Efesios fue enviado a Éfeso dada al énfasis que recibieron en cuanto a enseñanza sobre el amor.

También cabe resaltar que Pablo le advirtió a los ancianos de Éfeso al estar con ellos en Mileto acerca de los falsos maestros (Hch. 20). Esto es llamativo porque en Efesios, el autor nunca advierte a sus lectores acerca de los que promovían enseñanzas erróneas. Es viable asumir que Pablo le estaba escribiendo a los efesios y que no les mencionó este asunto, porque hasta esos tiempos habían hecho caso a la advertencia que les hizo cuando estuvo con ellos en Mileto.

Conclusión

A pesar de que existen distintos planteamientos sobre Efesios que niegan la autoría de Pablo y que niegan que haya sido enviada la epístola a esta ciudad, hay una abundancia de información que señala categóricamente que Pablo sí es el autor y que sí fue enviada a los efesios. Creer que Pablo no es el autor y que los efesios no fueron los destinatarios de esta epístola, es no concordar con lo enseñado a través de la historia, y aún más importante, es no realizar un estudio histórico, gramático y exegético adecuado de las Escrituras.

La iglesia debe tener cuidado de no promover algo que pudiera poner en duda la autenticidad de la Palabra del Señor. Aseverar cuestiones como las que se han estudiado en cuanto a la negación de la autoría de Pablo de Efesios y la negación de que la epístola haya sido enviada a Éfeso, pudiera poner en duda la confiabilidad del canon cerrada de las Escrituras inspiradas por el Espíritu Santo.

Al analizar lo que creían los Padres de la Iglesia, al estudiar la gramática del libro y al realizar un estudio exegético de Efesios y de otros libros del Nuevo Testamento, se puede llegar a la firme conclusión de que Pablo es el autor de Efesios y que sí fue escrita específicamente para los cristianos en Éfeso.

  1. D. Edmond Hiebert, An Introduction to the New Testament, vol. 1 (Waynesboro, GA: Gabriel Publishing, 1981), 257. ↩︎
  2. Homer A. Kent, Jr., The Glory of the Church (Winning Lake, IN: BMH Books, 2005), v. ↩︎
  3. Hiebert, Jr., An Introduction to the New Testament, 527. ↩︎
  4. William Hendriksen, Bible Survey (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1961), 365, 366). ↩︎
  5. Hendriksen, Bible Survey, 366. ↩︎
  6. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 258, 259. ↩︎
  7. John F. Walvoord y Roy B. Zuck, The Bible Knowledge Commentary- New Testament (Colorado Springs, CO: Cook Communications, 1984), 613. ↩︎
  8. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 259. ↩︎
  9. William MacDonald, Believers Bible Commentary New Testament (Wichita, KS: A & O Press, 1989), 719. ↩︎
  10. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 256. ↩︎
  11. Walvoord y Zuck, The Bible Knowledge Commentary- New Testament, 613. ↩︎
  12. Robert G. Gromacki, New Testament Survey (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1974), 241. ↩︎
  13. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 259, 260. ↩︎
  14. T. Wilson y K. Stapeley, What the Bible Teaches, vol. 1 (Kilmarnock, Escocia: John Ritchie Ltd., 2007), 103. ↩︎
  15. R.V.G. Tasker, The Epistle of Paul to the Ephesians (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eardmans Publishing Company, 1981), 20. ↩︎
  16. Duncan Dunsire. «Recursos Didácticos», Gracia más Gracia (blog), último acceso 9 de Agosto de 2024,
    https://graciamasgracia.com/wp-content/uploads/2020/09/semejanzas-y-diferencias-entre-efesios-y-colosenses.pdf ↩︎
  17. Tasker, The Epistle of Paul to the Ephesians, 20. ↩︎
  18. Wilson y Stapely, What the Bible Teaches, 103. ↩︎
  19. Kent, Jr., The Glory of the Church, vii. ↩︎
  20. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 262, 263. ↩︎
  21. Hendriksen, Bible Survey, 367. ↩︎
  22. Walvoord y Zuck, The Bible Commentary- New Testament, 613. ↩︎
  23. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 265. ↩︎
  24. Walvoord y Zuck, The Bible Commentary- New Testament, 613. ↩︎
  25. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 260, 261. ↩︎
  26. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 262. ↩︎
  27. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 265. ↩︎
  28. Gromacki, New Testament Survey, 245. ↩︎
  29. Kent Jr., The Glory of the Church, vii. ↩︎
  30. Hiebert, An Introduction to the New Testament, 261. ↩︎
  31. Walvoord y Zuck, The Bible Knowledge Commentary- New Testament, 614 ↩︎

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