Escritos

Viendo al Invisible

Elohim: Nombre Apropiado Para Génesis 1

David Alves hijo

Los nombres y la esencia divina 

En el caso de nosotros las personas, nuestros nombres generalmente no dicen nada en cuanto a nuestra persona. En mi caso, yo me llamo David. Este nombre no le diría nada acerca de quién soy a una persona que no me conoce y que solo escucha mi nombre.

Esto no es así con Dios. El estudio de sus nombres es crucial porque nos revelan su esencia misma. Sus nombres le representan a él personalmente. Nos describen cómo es él y lo que él hace. Darle importancia a los nombres de Dios es darle importancia a la persona de Dios. 

El Señor posee una gran variedad de nombres de acuerdo a las Escrituras. Todos nos informan algo distinto en cuanto a él. El primer nombre suyo que encontramos en la Biblia es Dios, o en hebreo Elohim. Es importante conocer el significado de este nombre del Señor porque aparece en más de 2,500 ocasiones en toda la Biblia. Comprender este nombre suyo resulta en que profundicemos nuestro conocimiento del Eterno y de su palabra infalible. 

Investigando el significado 

Elohim es la forma plural (“im”) de El. Este nombre significa: «poderoso, Dios». Este no es un nombre único del Señor a quien adoramos. Fue usado comúnmente por los pueblos semitas al hablar de sus deidades. Aprendemos, entonces, con el significado dado, que El y Elohim se relacionan con el poder de nuestro Dios.

El hecho de que Elohim está en plural es por causa de lo que se conoce como «pluralidad de intensidad», «pluralidad de majestad» o «pluralidad de excelencia». Los pueblos hablaban de sus dioses en plural en señal de respeto. Por lo tanto, el nombre Dios señala algo de su grandeza, plenitud, supremacía. No se refiere tanto a pluralidad numérica. Usemos con cautela esto como un argumento para comprobar la trinidad. 

Algo que también nos ayuda a entender el nombre Elohim es analizar el uso que la Biblia le da. La palabra de Dios no solo emplea Elohim al hablar del Señor. Elohim es mencionado al hablar de los dioses falsos (Éxodo 20:3), los ángeles (Salmo 82:1), los jueces terrenales (Éxodo 21:6), el espíritu de Samuel (1 Samuel 28:13) y en cuanto a Moisés (Éxodo 7:1). Obviamente no se busca insinuar que ellos son seres divinos, sino que son descritos de esta manera por la majestad y la autoridad que ellos poseen. Esto ayuda a ver que en el caso de Dios, Elohim señala su incomparable majestad y su infinita autoridad. Solo el Señor es divino, pero este término es usado para describir a otros seres, para resaltar la trascendencia de Dios sobre todo otro ser. 

Otro punto importante para entender el significado de este nombre del Señor es analizar los compuestos de El y Elohim. Un compuesto es un nombre formado por la combinación de dos o más palabras que juntas revelan un aspecto particular del carácter, la obra o la relación de Dios con su pueblo. Consideremos los siguientes compuestos de El y Elohim.

1. El y sus compuestos

El Shaddai o «Dios todopoderoso» (Génesis 17:1; Éxodo 6:3). Es absolutamente poderoso y suficiente. 

El Elyon o «Dios Altísimo» (Génesis 14:18-22; Salmos 78:35). Es la autoridad suprema.

El Olam o «Dios eterno» (Génesis 21:33). No tiene principio ni fin. 

El Roi o «Dios quien me ve» (Génesis 16:13). Mira, cuida y conoce todo.

El Berith o «Dios de pacto» (Jueces 9:46). Es el guardián de los acuerdos del pacto. 

El Bethel o Dios de Bethel (Génesis 35:7). Su presencia es con los suyos. 

El Gibbor o «Dios poderoso» (Isaías 9:6). Su poder es como el de un guerrero.

El Hakavod o «Dios de gloria» (Salmo 29:3). Posee majestad y gloria divina.

2. Elohim y sus compuestos

Elohim Chayim o «Dios viviente» (Deuteronomio 5:26; Josué 3:10; Salmos 42:2). El Dios verdadero que da vida.

Elohim Kedoshim o «Dios santo» (Josué 24:19). Es completamente santo. 

Elohim Hashamayim o «Dios del cielo» (Jonás 1:9; 2 Crónicas 36:23). El reino de Dios es cósmico. 

Elohim Yisrael o «Dios de Israel» (Salmo 68:35). Dios es el protector divino y el regidor de pacto. 

Elohim Tzaddik o «Dios justo» (Salmo 7:9). Es perfectamente justo.

Elohim Elyon o «Dios Altísimo» (Salmo 57:2). Dios está supremamente exaltado por encima de todo.

Elohim Tseva’ot o «Dios de los ejércitos» (Salmo 80:14). Dios es el comandante de los ejércitos celestiales. 

De igual forma es llamativo notar que Elohim equivale a Theos que es mencionado con mucha frecuencia en el Nuevo Testamento. También acentúa que él es el poderoso Creador y el gran Soberano (Juan 1:1; Hechos 17:24; Romanos 1:20). Esto quiere decir que toda la Biblia acentúa estos aspectos tan gloriosos de nuestro Padre. 

Por lo tanto, en base a todo esto, pudiésemos decir que Elohim es el nombre primario de Dios en hebreo y que recalca su supremo poder, su hermosísima majestad y su infinita soberanía como aquel que es el Creador y el Gobernador de todas las cosas. 

Foto tomada por Doncoombez

Elohim en Génesis 1 

No debe sorprendernos que Moisés haya mencionado el nombre Elohim en el primer capítulo de la Biblia, y no algún otro nombre de él. Este capítulo, que narra al Creador soberano, excelso en poder y gloria, creando «los cielos y la tierra», menciona el nombre Elohim 32 veces.Todo lo que significa este nombre del Señor es visto en todo lo que ocurrió en cada uno de los seis días de la creación. 

Esto es algo que no podemos olvidar al estudiar todo capítulo y todo libro de la Biblia. Lo que más nos debe importar sobre Génesis 1 y sobre todo otro pasaje en las Escrituras es lo que se nos enseña en cuanto al ser de Dios. Nuestro entendimiento de la palabra de Dios puede ser antropocéntrico porque le damos demasiada importancia al hombre. Nuestra hermenéutica debe ser verdaderamente teocéntrica al siempre querer ver a Dios por encima de todo. Muchos pensamos hacer esto, cuando realmente no lo llevamos a cabo. Un ejemplo sería en el tema de la redención del hombre. Tendemos a enfatizar más lo que hace el hombre, que lo que hace el Salvador de los hombres. 

Al leer y estudiar las Sagradas Escrituras, anhelemos profundamente, no conocer más información sobre este Libro, sino adquirir más conocimiento sobre el Dios que reina sobre todas las cosas. No hay mejor entendimiento que pudiéramos adquirir. Charles Spurgeon lo dijo tan acertadamente: «El estudio apropiado de un cristiano es la Deidad. La ciencia más elevada, la especulación más elevada, la filosofía más poderosa que jamás pueda captar la atención de un hijo de Dios, es el nombre, la naturaleza, la persona, el trabajo, las acciones y la existencia del gran Dios a quien él llama su Padre. Hay algo que mejora enormemente la mente en la contemplación de la Divinidad. Es un tema tan vasto que todos nuestros pensamientos se pierden en su inmensidad; tan profundo, que nuestro orgullo se ahoga en su infinito. Otros temas que podemos abordar y comprender; en ellos sentimos una especie de auto-contentamiento y seguimos nuestro camino con el pensamiento: ‘He aquí, soy sabio’. Pero cuando llegamos a esta ciencia maestra, descubriendo que nuestra plomada no puede sondear su profundidad, y que nuestro ojo de águila no puede ver su altura, nos desviamos con el pensamiento de que el hombre vanidoso sería sabio, pero es como un pollino de asno montés; y con exclamación solemne: ‘Soy de ayer y no sé nada’. Ningún tema de contemplación tenderá más a humillar la mente que los pensamientos de Dios».  

Por eso es que lo más importante de Génesis 1 no es la creación sino el Creador. Tampoco es la criatura sino el Soberano. Evis Carballosa, en su comentario sobre el primero Libro de Moisés, enfatiza algo sumamente importante, cuando dice: «Génesis señala que Dios es el único ser necesario, infinito, eterno, incomparable y que solo depende de sí mismo. Él es el Dios vivo, activo, espiritual, personal y absolutamente libre».

El significado del nombre Elohim es recalcado en Génesis 1 al señalar lo siguiente:

1. Dios posee supremo poder. La Biblia comienza describiéndonos al Señor como siendo aquel que creó absolutamente todo. En la gran mayoría de los casos, creó todo sin utilizar materia prima, sino a través de su voz omnipotente. ¿Cómo no asombrarnos de aquel que dijo: «Sea la luz» y que eso mismo haya ocurrido en un solo instante? ¿Quién sino él pudo haber creado un sin fin de cosas ex nihilo o de la nada? Su inmenso poder trajo a existencia decenas de ríos, cientos de animales terrestres y millones de estrellas.

2. Dios posee hermosísima majestad. Génesis 1 nos presenta a un Dios que manifiesta grandeza, orden y belleza en todo lo que es y en todo lo hace. Su majestad es tal que lo creó todo. Su majestad puede ser inspeccionada en la inmensidad de su creación. Cuando la Biblia comienza diciendo: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Génesis 1:1), necesitamos entender que esto es un merismo. Un merismo es una figura literaria que expresa la totalidad mediante la mención de dos extremos opuestos o complementarios. Esto significa que en este texto, el Espíritu Santo no solo está refiriéndose a Dios creando los cielos y a la tierra, sino que él creó absolutamente todo lo que en ellos hay. Su majestuosidad también es vista en la repetición de la frase «vio Dios que era bueno». Es un Dios que muestra perfección y excelencia en cada una de sus obras. ¿Te has preguntado por qué el sol y la luna no reciben estos distintivos en Génesis 1, cuando sí ocurre en muchos otros pasajes de la Biblia? Una posibilidad es porque las naciones que vivían alrededor de los hebreos adoraban estos cuerpos celestes, y al no darles nombres, Dios está desplegando su inigualable majestad por encima de todo.

3. Dios posee infinita soberanía. Es visto como por encima de toda la creación y dándole ordenes a todo. Estableció tipos de dominio dentro de su creación. El sol señorea de día y la luna de noche (v.16). Mandó que el hombre tuviese dominio sobre su creación (v.28-30). Cada cosa fue creada en un día en particular y con una secuencia muy ordenada. Le da nombre a las cosas («día», «noche», «cielos», «tierra», «mares»). Es el que determina cuál es la función de todo aquello que pertenece a su creación. Es el que le pone límites a todas las cosas. Es el que tiene la autoridad y la capacidad para bendecir a todo lo que él va creando. Toda ave, todo pez, todo capibara, todo cedro, todo arroyo, toda montaña, todo planeta, todo hombre y todo átomo es visto como sujetándose únicamente a él. 

Disfrutemos todas las maravillas en el significado del nombre Elohim. En todo momento adoremos a Elohim. Aquel que es poderoso, majestuoso y soberano es digno de que le demos todo lo que somos. 


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