Vida Cristiana

Superando el Abuso Espiritual Junto con Job- Interacciones con Zofar (Parte 1)

El primero en denigrar a Job fue Elifaz y después de él siguió Bildad. Ahora es Zofar que le dirige la palabra en el capítulo 11 de Job. En los capítulos 12 al 14, Job le responde.

Antes de continuar, sería importante señalar la importancia de abordar el tema del abuso espiritual. ¿Es algo sobre lo cual queremos leer? No. ¿Es de esos temas sobre los cuales nos encanta leer y compartirlo en las redes sociales? No. Pero por eso mismo lo estamos considerando. Muchas veces, los temas incomodos y complicados, optamos por evitarlos. Creemos que si ignoramos un problema, el tiempo se encargará de solucionarlo. El tiempo ha mostrado claramente que sucede todo lo contrario. Miembros del cuerpo de Cristo son heridos de por vida por comentarios o actitudes de líderes en las iglesias. La intención con estos escritos es que, en cuanto al abuso espiritual, cristianos puedan diagnosticar que lo están padeciendo y para que los líderes descubran que lo están infligiendo sobre otros.

Regresando al texto bajo consideración, notamos que Zofar, con una estrategia muy parecida a la de sus amigos, comienza a atacar a Job. Inicia deseando censurarle al recriminarle que ha hablado una “una multitud de palabras” y que sus comentarios solo son una “palabrería”. Busca hacer sentir a Job que sus dichos no tienen importancia; pero también los tuerce, porque dice que se burla al hablar. Job había hablado anteriormente de una forma sincera, pero Zofar determina que sus palabras emanan de su hipocresía y engaño. Culpa a Job de que no hay nada de verdad cuando él le había dicho a sus tres acompañantes: “Mi enseñanza es pura, y soy inocente ante tus ojos.”

Esto sucede comúnmente en la actualidad. Hermanos son aislados de los demás porque tienen información que pudiera ser una amenaza al excesivo poder que buscan tener los líderes. Hombres piadosos no necesitan buscar maneras de censurar a los demás. Hombres santos no mienten sobre ovejas en su rebaño para que los afectados no sean creíbles a la hora de hablar. A veces podemos ser como Zofar, quien consideraba poder juzgar el corazón de Job, cuando solo Dios puede hacerlo. Nosotros podemos juzgar comportamientos por lo que nos dice la palabra de Dios, pero el discernimiento del corazón no nos compete juzgar.

Al continuar analizando las palabras de Zofar, notamos que ahora él quiere que Job sienta que es una persona que carece de un conocimiento adecuado de Dios. Ataca los cimientos que Job tenía en cuanto a sus convicciones sobre el Dios a quien él adoraba. Amenaza a Job que Dios en su infinita sabiduría va a poder exponer su falsedad. Lo cual es cierto, Dios sí descubre el pecado, pero Job no estaba ocultando nada. Él era un hombre íntegro de corazón.

Tengamos cuidado de no poner en duda el discernimiento de los hermanos, cuando son personas entendidas, pero lo hacemos para que nos obedezcan. Esto es abuso espiritual.

El tercer ataque de Zofar, viene del ángulo de querer insinuarle a Job que si deja su supuesto pecado, muchas cosas buenas le acontecerán. Por ejemplo: “levantarás tu rostro sin mancha”, “tú vida será más radiante que el mediodía”, “muchos buscarán tu favor”. ¡Mentira! A Zofar no le interesaba el bienestar de Job. Lo único que a él le importaba era abusar o adular a Job para que se apegara a lo que ellos le decían, fuese cierto o no.

A veces se abusa a la persona al agredirle emocional o espiritualmente. En otras ocaciones, se adula a la persona para poder controlarle. Eso también es abuso. Lo que usted le recomienda a los demás debe estar basado en la Biblia y los hermanos lo querrán seguir porque de allí proviene. La idea no es que los hermanos hagan algo que uno desee, porque los lastimamos o los halagamos. Anime a su rebaño a obedecer a Dios y a su palabra, no a usted.

Zofar termina de hablar y ahora Job responde. De todas las cosas que él dice en los capítulos 12 al 14, todo indica que en esta ocasión Job no fue afectado negativamente por las palabras de sus amigos. Todo lo que dice acerca de sus acompañantes y de Dios es lo indicado. Ya hemos notado que después de que hablaron Elifaz y Bildad ese no fue el caso. Las nociones que Job tenía sí fueron pervertidas por estos hombres perversos. Pero en su dialogo con Zofar, Job es mesurado. Quizás lo único es que siente que Dios lo está tratando como a un enemigo, pero en términos generales, Job mantiene la calma y sensatez.

Quiero animarle a que cuando sufra abuso espiritual por parte de un líder en la iglesia, siga el ejemplo de Job. Si no hay culpa o falta en usted, no titubee en cuanto a sus convicciones. Como hizo Job, defienda sus caminos delante de Dios. Manténgase firme y confíe en el Dios de Job que pone a cada persona perversa en el lugar que le corresponde. Job confiaba en el Dios que todo lo puede. Creía que tenía pleno control sobre la naturaleza, y que por lo tanto, podía tener pleno control sobre su vida.

2 comentarios en “Superando el Abuso Espiritual Junto con Job- Interacciones con Zofar (Parte 1)”

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