Iglesia según la Biblia

En la asamblea ¿Por qué oramos y cómo debemos orar?

Los creyentes en Jerusalén oraban como congregación rutinariamente. ”Estaban unánimes, entregados de continuo a la oración junto con las mujeres” (Hch. 1:14). ”Se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración” (Hch. 2:42). En la iglesia de Corinto también era común que se reunieran a orar (1 Co. 11:4).

En base a estos ejemplos de lo que hacían las primeras iglesias, sería apropiado que nosotros hoy en día nos reunamos como asamblea para orar. Nuestras congregaciones deben ser caracterizadas por ser ”casa de oración” (Mr. 11:17). El fracaso es seguro para la iglesia que no es dada a la oración.

Alguien bien dijo: ”Si quieres ver quiénes están en la asamblea, ve el Domingo por la mañana al partimiento del pan. Si quieres ver quiénes están en comunión, ve a la reunión de oración”. La presencia del Señor es igual en todas las ocaciones en las que se reúne la asamblea. La cena del Señor no es más importante que la oración. Acude a la reunión de oración.

Foto por Samuel Martins

Debemos pedirle al Señor, así como hicieron los discípulos: ”Señor, enséñanos a orar” (Lc. 11:1). Él nos enseña las siguientes cosas acerca de la oración:

Cosas que debemos hacer al orar

  1. Pedir por obreros para la mies (Mt. 9:38).
  2. Oración por todos los hermanos (Ef. 6:18). Será difícil lastimar a un hermano por el que estoy orando constantemente. Debo orar también por los que me han hecho mal.
  3. Orar por necesidades específicas. Los hermanos en Jerusalén se reunieron para orar por Pedro quien estaba encarcelado (Hch. 12:5). Muchas veces, nuestras oraciones son muy generales. Dios quiere oír peticiones específicas.
  4. Pedir por evangelistas al ser enviados a predicar (Hch. 13:3; 14:23) y al estar en el campo trabajando en el evangelio (2 Co. 1:11; Co. 4:3; 2 Tes. 3:1).
  5. Orar ”con el espíritu… con el entendimiento” (1 Co. 14:15). Deberíamos orar según el espíritu y con propósito en nuestras mentes.
  6. Perseverar en la oración (1 Tes. 5:17). No dejar de orar.
  7. Hablar audiblemente, seguir la oración del que está orando y no orar mientras otro está orando. Debemos de poder decir: ”Amén” (1 Co. 14:16) a las oraciones que se hacen. Si no hablas claramente, los demás no podrán escucharte. Si oras mientras otro ora públicamente, crea desorden y no podrás decir Amén al no estar poniendo atención a su oración sino a la tuya.
Foto por Sam Ríos

Cosas que debemos evitar al orar

  1. Vanas repeticiones (Mt. 6:7). Una cosa es orar repetidamente por alguna necesidad que sigue estando presente; otra cosa es orar por algo repetidamente sin un propósito profundo y definido. Hay hermanos que ya sabemos qué van a decir en sus oraciones porque siempre repiten lo mismo.
  2. Largas oraciones (Mt. 23:14; Lc. 20:47). Pareciera que la espiritualidad la medimos por la duración de nuestras oraciones. Deja las oraciones largas para cuando estás encerrado en tu habitación solo ante la presencia de Dios. Trae 4 o 5 cosas por las que quieras orar a la reunión de oración. Recuerda que no eres el único allí y que hay otros que también pueden orar.
  3. Sin hipocresía. ¿Recuerdas el fariseo del que contó Jesucristo? Dijo: ”El fariseo puesto en pie, oraba para sí” (Lc. 18:11). Su oración fue una oración vertical y no horizontal. No oraba para agradar a Dios sino para agradar a los hombres. Cuando oras en la asamblea, ¿realmente lo haces para glorificar a Dios o lo haces para ser glorificado por los demás?La oración del fariseo también fue vertical porque en su oración habló mal de los demás, incluyendo al publicano que estaba allí presente. Hay hermanos que oran como él. Dicen cosas en sus oraciones para darle indirectas a creyentes que están presentes. ¡Qué desagradable ha de ser eso para Dios! Él queriendo tener esa comunión con su pueblo y nosotros tirándole pedradas a los hermanos en las oraciones.
  4. Sin pecado. Pablo pide: ”Quiero que en todo lugar los hombres oren levantando manos santas, sin ira ni discusiones” (1 Tim. 2:8). Nuestras oraciones tendrán estorbo (1 Pe. 3:7) si oramos al tener pleitos con nuestros cónyuges, hermanos, vecinos, etc…
  5. Solo pedir. Muchas veces en nuestras oraciones únicamente pedimos y pedimos. ¿Qué de Dios recibiendo su honra? Lo primero que pidió Cristo en su oración, no fue el pan de cada día, sino: ”santificado sea tu nombre”. ¿Qué de darle gracias a Dios por contestar nuestras oraciones? Pablo escribió: ”Que se hagan plegarias, oraciones, peticiones y acciones de gracias” (1 Tim. 2:1). Es bueno pedir, pero también dar las gracias.

1 comentario en “En la asamblea ¿Por qué oramos y cómo debemos orar?”

  1. Buenas noches, saludos desde Yaracuy Venezuela, es un placer leer esta sana literatura acerca de la oración; he tenido dudas con respecto a eso, pero El Señor me ha permitido entender ahora; debo llevar en el pensamiento también los propósitos claros sobre los cuales orar al Señor, no solamente levantarme y pedir por lo primero que se me cruce en la mente. El Señor le guarde.

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