Iglesia según la Biblia, Vida Cristiana

Versículos malinterpretados sobre el bautismo

El bautismo al ser una doctrina y un paso de obediencia de gran valor para el Señor, no debe sorprendernos que sea un tema tan torcido y manipulado por “el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Co. 11:14). El adversario de nuestras almas ha hecho todo en su poder para propagar doctrina falsa y blasfema en relación al tema del bautismo.

Analicémoslos los versículos que comúnmente son utilizados para corromper lo que Dios ha establecido en cuanto al bautismo de todo creyente.

1. Falsa doctrina: El bautismo es para arrepentimiento y perdón de pecados (Mt. 3:16).

Otra cosa que debemos considerar es que el bautismo de Juan ya no está en efecto desde la resurrección de Jesucristo. En Hechos 19:1-5 unos hermanos que habían sido bautizados en el bautismo de Juan, fueron bautizados otra vez, pero ahora en el bautismo de Cristo. Este bautismo comenzó cuando él ascendió al cielo y mandó que los apóstoles bautizaran a todos aquellos que creyeran en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mt. 28:19).

El bautismo de Juan el Bautista era de arrepentimiento para perdón de los pecados, pero no dejaba de ser para aquellos que creían en el Señor, según el registro de los cuatro evangelios. El bautismo no les traía el arrepentimiento, confesión de pecados o perdón de pecados. Eso lo experimentaban al creer en Cristo, aquél al que Juan había salido al desierto a anunciar sobre su pronta venida. En el bautismo, ellos públicamente manifestaban que habían creído en el Mesías para dejar atrás el pecado.

2. Falsa doctrina: El bautismo quita pecado porque Cristo dijo: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo” (Mr. 16:16).

No podemos tomar un versículo de la Biblia y basar toda una doctrina sobre eso. Las sectas son expertas en hacer eso. Nosotros más bien tenemos que enseñar cada doctrina en base a lo que toda la palabra de Dios nos muestra sobre cada tema.

Primero, tomemos como base el hecho de que más de 100 versículos en la Biblia enseñan que la salvación es por fe en Cristo. Si el bautismo salva, ¿por qué murió Cristo? El malhechor se fue al paraíso sin ser bautizado.

Segundo, consideremos que en la Biblia, los que se bautizaron siempre habían tomado ese paso de obediencia al haber primero aceptado la salvación por fe en Cristo. En los Hechos vemos 10 ejemplos de cómo personas primero creyeron y después fueron bautizados (2:38, 41; 8:12, 38; 9:18; 10:47; 16:15, 33; 18:8; 19:5).

Tercero, analicemos lo que Cristo no dice y lo que sí dice en Marcos 16:16. Cristo al decir: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo” está enseñando que toda persona que verdaderamente ha creído en Cristo, va a querer obedecer su mandato de bautizarse. Sería extraño que alguien diga que es salvo pero que no quiere bautizarse.

Ahora notemos lo que Cristo no dice. Él dice en la segunda parte del versículo: “el que no creyere, será condenado”. No dijo: “el que no creyere y no es bautizado, será condenado.” Él hace ver que lo que condena a la persona, no es no bautizarse, sino es no creer en él. Es muy claro en el versículo que lo que determina la salvación de las personas es que creamos en él.

3. Falsa doctrina: El bautismo limpia nuestros pecados porque Pedro dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados” (Hch. 2:38).

Nadie jamás ha sido lavado de sus pecados a través del agua. Tanto en el antiguo pacto como en el nuevo pacto, la remisión de los pecados siempre ha sido y siempre será por medio de sangre derramada. Antes era a través de la sangre de los animales sacrificados, ahora es por medio de la bendita sangre del Señor Jesús. Un versículo que resume esto muy claramente es Hebreos 9:22- “sin derramamiento de sangre no se hace remisión” (perdón). Gracias a Dios que “la sangre de Jesucristo… nos limpia de todo pecado” (1 Jn. 1:7).

Una sola palabra nos ayuda a entender el verdadero significado de las palabras del apóstol. La palabra “para” en el griego tiene varias definiciones. Una de ellas es: “la razón por la cual, por causa de.” De manera que el versículo lo pudiéramos leer de la siguiente manera: “bautícese cada uno de vosotros por causa del perdón de pecados.” En otras palabras, no nos bautizamos para recibir el perdón de pegados; lo hacemos porque ya han sido perdonados nuestros pecados por la fe en Cristo.

Ya que estamos tocando el punto del bautismo y el lavamiento de pecados, deberíamos de considerar las palabras de Ananias a Pablo poco después de convertirse. “Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre” (Hch. 22:16). No era a través del bautismo que serían lavados sus pecados; sino que era al invocar el nombre del Señor. Ningún versículo apoya la idea que es por medio del bautismo; más sí hay un número de versículos que muestran que invocar el nombre del Señor es lo que otorga la salvación (Por ejemplo: Hch. 2:21; Rom. 10:13).

4. Falsa doctrina: El bautismo es lo que salva porque Pedro escribió: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva” (1 Pe. 3:21).

Decir algo así es un claro ejemplo de cómo no podemos basar una enseñanza en unas cuantas palabras sin tener sustento de la palabra misma. Alguien que enseña eso no ha leído todo el versículo porque allí mismo Pedro aclara: “no quitando las inmundicias de la carne”. Hace ver que el bautismo salva, pero no para quitar nuestros pecados, sino que nos salva para tener “una buena conciencia hacia Dios.”

En el v. 20 habla de Noé y su familia siendo salvados por agua o la idea es que fueron salvados en el agua al estar en el arca. Nosotros así también fuimos salvados por Cristo quien llevó la ira de Dios en lugar nuestro así como el arca hizo para Noé y su familia.

5. Falsa doctrina: Uno al bautizarse puede hacerlo para salvar a familiares que ya han muerto en base a 1 Co. 15:29.

Pablo escribió a los Corintios: “¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?” Al leer todo el capítulo 15 nos damos cuenta que habían personas en Corinto enseñando que no existía la resurrección. Pablo afirma que sí habrá resurrección por causa de la resurrección del Hijo de Dios. Pablo habla sobre el bautismo para los muertos porque al parecer habían Corintios que se bautizaban en rituales paganos para el bienestar de sus ancestros ya muertos. No creo que eran hermanos en la asamblea que lo hacían. Creo que eran los incrédulos y Pablo hace ver que no tiene sentido que enseñaran que no existía la resurrección si se bautizaban en lugar de sus familiares muertos.

No existe un solo versículo que enseñe que alguien pueda bautizarse para el beneficio de familiares muertos. Por otro lado, la Biblia es muy clara en enseñar que los incrédulos que han muerto ya no tienen oportunidad de ser salvos.

6. Falsa doctrina: Bebés deben ser bautizados para quitar su pecado original y para que sean miembros de la iglesia.

Muchos toman Hechos 16:33 para enseñar que niños pueden bautizarse. Como dice que el carcelero de Filipos, se bautizó con los suyos, eso significa que se bautizaron bebés. No sé qué Biblia están leyendo porque nunca dice que eran infantes. Puede que los que se bautizaron ni eran sus hijos sino sus siervos. Y si eran sus hijos, no hay ninguna posibilidad de que eran bebés porque no hay un solo ejemplo de un bebé siendo bautizado en toda la Biblia. En Hechos 8:12 leemos que bautizaban hombres y mujeres, no bebés.

Hemos mostrado que la Biblia claramente enseña que el bautismo es para los que han creído en el Señor. Un bebé no puede creer en Cristo sino hasta que llegue hasta una cierta edad en la que entienda que es pecador y que sólo Cristo salva. También hemos enfatizado que el agua no quita pecado, sino la sangre de Cristo.

7. Falsa doctrina: Bautismo por aspersión.

Otra vez, no existe un solo versículo que enseñe que el bautismo es por aspersión, o sea al derramar agua sobre la cabeza de la persona. La palabra bautizar significa: “sumergir algo”. Juan 3:23 dice que Juan bautizaba en Salim porque habían allí “muchas aguas”. En Hechos 8:38 leemos que Felipe y el etíope bajaron a las aguas cuando el hombre africano pidió ser bautizado. Es claro que los bautismos en la Biblia eran por inmersión. La persona era completamente sumergida en el agua. Pablo nos da la razón en Romanos 6 y en Colosenses 2:12. El bautismo identifica al cristiano con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Al ser sumergidos en el agua, representamos que al creer en Cristo, morimos al pecado. Al salir del agua, representamos que al creer en Cristo, nacimos de nuevo.

8. Falsa doctrina: El bautismo salva porque el Señor le dijo a Nicodemo: “el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Jn. 3:5).

El agua en la Biblia puede representar la obra del Espíritu Santo (Isa. 44:3; Jn. 4:14; 7:37-39; 1 Co. 12:13). Cuando Cristo habla con Nicodemo, le hace ver que uno no puede entrar al reino de los cielos si no es a través de la obra del Espíritu Santo que nos guía a la salvación en Cristo. En griego, lo que Cristo dijo se puede leer de la siguiente manera: “el que no naciere de agua aún del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

De manera que Cristo en Juan 3:5 no está enseñando que el bautismo nos hace entrar al reino de los cielos, sino que es por medio del Espíritu Santo y lo que él hace en nosotros para poder creer en el Señor.