Vida Cristiana

Mi Gracia es Suficiente Para Ti

A nadie le complace inicialmente cuando la respuesta de Dios a uno es un claro y rotundo:

– ”¡No!”

Hay cosas que quisiéramos que él removiera o modificara de nuestras vidas, pero por algún sabio propósito, él lo ve de otra manera, y no lo hace.

¿Te ha pasado? A mí sí.

Al principio, me aflige y me preocupa. Pero después, acepto que Dios permitió que esa circunstancia permaneciera por algún bien que él quería para mí.

No nos sintamos mal por pasar por estos procesos mentales y emocionales. Esta también fue la experiencia de Pablo.

¿A poco él? ¿El mismo Pablo que recorrió el mundo antiguo con el mensaje de paz? ¿El que vio la poderosa obra del Espíritu en congregar al nombre bendito de Cristo a pecadores salvados por la maravillosa gracia de Dios? ¿Aquél que recibió revelaciones y fue inspirado por Dios para escribir por lo menos 13 libros que aún tenemos hoy?

¡Sí, él mismo!

Tenía un ”aguijón en la carne”. No especulemos que era. Pensemos mejor en el hecho que era algo que le causaba intenso dolor. Le recordaba de lo vulnerable y lo débil que era. Lo llevaba a ponerse de rodillas ante la presencia de su Dios para que se lo quitara.

Pero no lo hizo. Lo dejó en las mismas condiciones.

Tenía lugares a donde ir, proyectos a realizar, libros que escribir, hermanos a quiénes enseñar y almas errantes a quienes evangelizar.

¿Que le dice Dios?

– ”No.”

Se lo insiste otras dos veces. Con importunidad se lo suplica. Cada vez recibe la misma respuesta del cielo:

– ”No.”

El Señor entonces con ternura le dice a Pablo:

– ”Mi gracia es suficiente para ti, mi poder se perfecciona en la debilidad.”

Como si fuera, alguien intercede por Pablo y le dice a Dios:

– ”Tanto que hace por ti. Tanto dolor que le causa su problema. Tan fiel y obediente que te ha sido. Tanto que ha sufrido por el nombre de Cristo. ¿No podrías quitarle de una vez por todas su aguijón?”

¿La respuesta?

– ”No.”

¡Qué decepción!

Me imagino que en estos momentos tu mente se inunda de recuerdos fuertes y dolorosos de eventos que Dios permitió y sigue permitiendo en tu vida.

¿Por qué se llevó a mi padre cuando más lo necesitaba?
¿Por qué permitió que me enfermara y estuviera acostado en una cama durante meses?
¿Por qué no ha salvado a mis hijos, que no quieren nada con el evangelio, cuando sabe que pierdo el sueño
por ellos?
¿Por qué no pudimos tener éxito en el negocio que pusimos cuando buscábamos siempre honrarle?

Y muchas cosas más.

Les has pedido una y otra vez que cambie tus circunstancias y no lo ha hecho. Llevas semanas, meses, o hasta años esperando. Y nada.

Quiero animarte. Lo que se le dijo a Pablo hace 2,000 años, te lo dice a ti:

– ”Mi gracia es suficiente para ti, mi poder se perfecciona en la debilidad.”

Después de analizar, esperar y luchar; llegamos a la conclusión: la gracia del Señor es todo lo que necesitamos.

¿Qué nos enseñan esas palabras?

El Señor no tiene que quitar una circunstancia amarga de nuestra vida para mostrar su gracia. Nos muestra su gracia al ayudarnos a llevar la carga por nosotros y al acompañarnos en los días más oscuras de nuestra vida.

Para que entendamos que su gracia realmente es suficiente, y que es todo lo que necesitamos, nos hace ver nuestras insuficiencias, a través de las adversidades que pone en nuestro camino. Nos hace ver lo débiles que somos y que sin él no se puede.

Al entender que su gracia es todo lo que requerimos, podemos plenamente agradarle, porque mostramos claramente que no podemos sin su apoyo. Complacemos a Dios cuando él ve que lo único que está debajo de nuestros dos pies para estar de pie es su infinita gracia.

La gracia del Señor es suficiente porque está siempre a nuestro alcance. No hay momento en el que no esté disponible. Hayamos pecado o estemos a punto de desesperarnos, su gracia está siempre allí para nosotros. No le hagas caso a los murmuradores que quieren hacerte pensar que no hay esperanza para ti. Asegúrate de esto: La gracia del Señor te acompañará hasta el final.

Por lo tanto, si Dios se ha negado a remover tu ”aguijón en la carne”, recuerda siempre las palabras reconfortantes que oyó Pablo del que la gracia se derrama de sus labios.

”Mi gracia es suficiente es para ti, mi poder se perfecciona en la debilidad.” (2 Co. 12:9).

1 comentario en “Mi Gracia es Suficiente Para Ti”

  1. Hola, en estos momentos leerte es de mucha bendición a mi vida. Debemos de confiar en el Señor a pesar de los No que recibamos en nuestra vida. Su gracias debe de ser suficiente en la vida del creyente. Dios le bendiga hno. David Alves

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