Cristo en toda la Biblia

Marchando en el Desierto con el Arca por Delante

Números 10:11-36

Moisés aquí nos registra la primera partida de Israel en el Sinaí. Fue en el segundo año después de que habían salido de Egipto. Salieron en el orden de marcha y se detuvieron en Paran, porque allí se detuvo la nube. Los primeros en marchar fueron los de la tribu de Judá con su bandera que los identificaba. Después iba la tribu de Rubén con su bandera. Y así sucesivamente con cada una de las tribus restantes. Cada tribu marchó con su estandarte junto con aquellos que llevaban el tabernáculo y su mobiliario.

Al pensar en el estandarte de cada tribu, y de la nación en general, que era Jehová mismo (Éx. 17:8), no podemos sino pensar en Cristo, quien es nuestra bandera. Él es el que nos identifica (o debería de serlo). La amada de Salomón dijo de él: ”Me llevó a la casa del banquete, y su bandera sobre mí fue amor” (Can. 2:4). De la misma manera nos sentimos nosotros en relación al Señor. Su amor por nosotros es un componente fundamental en la manera en la que él nos identifica como pueblo suyo.

La bandera también era algo que identificaba a un ejército que había sido victorioso. Nuestro estandarte, no solamente representa el amor que tuvo Cristo por nosotros al morir, sino que también señala la victoria que es nuestra. En él tenemos victoria sobre el pecado, la muerte, el diablo y la carne. ”Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria, por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Co. 15:57). Todo esto, gracias a su dolorosa muerte y gloriosa resurrección.

Image result for israel carrying ark
Imagen de Heritage Images

Este viaje de Israel duró tres días. Otra cosa llamativa es que el arca del pacto de Jehová iba delante de Israel. Su propósito era buscarle al pueblo un lugar de descanso. El arca le recordaba a los Israelitas sobre el pacto que Dios había hecho con ellos y también de su poder que los protegía de los enemigos. Tenían la bendición de viajar con el arca como guía y con la nube que les acompañaba.

¿No es lo mismo con nosotros? Tenemos el reto de andar por este mundo perverso, pero no lo hacemos solos. El Señor está con nosotros y va con nosotros. Él no es como los dioses paganos que eran figuras inalcanzables y muy distantes de los que los adoraban. Nuestro Salvador, como si fuera, va peregrinando con nosotros, así como lo hizo con Israel. Nosotros podemos poner nuestra mirada en él como el autor y consumador de la fe (Heb. 12:2). Vamos caminando con alguien que ya padeció todo lo que nosotros podemos sufrir en esta vida. Él fue el ”varón de dolores, experimentado en quebranto” (Isa. 53:3). Él inició la carrera y terminó la carrera. Él allí va con nosotros, deseando que corramos con paciencia y que lleguemos a la meta. Jesucristo es nuestro ”precursor” (Heb. 6:20) que ya entró al cielo, desde donde él nos espera y desde donde él viene para estar a nuestro lado. Él nos da victoria sobre los enemigos espirituales que tenemos y él también nos recuerda de la fidelidad de Dios porque ”Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Heb. 6:20). Nuestro Señor, como el arca lo hacía, también busca llevarnos a un lugar donde podamos gozar una abundancia de paz y de descanso.

Dios nos ayude a marchar en este desierto con Cristo como nuestra bandera, y que permitamos que él vaya delante de nosotros, recordándonos de su poder y su fidelidad.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s