David Alves Jr.

Introducción
Dios exige en el primer capítulo de la epístola de Pablo a Tito que los que enseñan las Escrituras sean, entre otras cosas, irreprensibles, amantes de lo bueno, justos y santos. Hay varias cuestiones en el ministerio en los que se peca contra el Señor y esto termina teniendo diversas consecuencias en el ministro de Dios. Algunas de estos males son conocidos por todos, pero hay otras cuestiones que muchos desconocen. Uno de ellos es el plagio. Este es el robo que frecuentemente se desconoce entre aquellos que enseñan sobre las virtudes de Dios al pueblo redimido de Cristo. Es muy importante que todo maestro entienda lo que es el plagio, de qué maneras se comete y cuáles son sus consecuencias.
El octavo mandamiento
1. Definición de hurto
En las tablas de la ley dadas a Israel, el octavo mandamiento que se dio fue: “No hurtarás” (Éxodo 20:15; Deuteronomio 5:19). Se prohibió claramente tomar algo que le pertenece a otra persona. En el Catecismo Mayor de Westminster se señala que en este mandamiento no se permite que se practique cualquier acto en el que se tome ilegítimamente algo que le pertenece a nuestro prójimo.1 En vez de tomar lo que no es de uno, las Escrituras establecen que es mejor tener poco pero poseerlo de manera justa (Proverbios 16:8). Una de las muchas maneras en las que se transgrede el octavo mandamiento es a través del plagio.
2. Definición del plagio
Debe ser impactante ver el origen de la palabra plagio para que veamos lo grave que es esta forma de robo. De acuerdo a Yvette Nino, “el verbo ‘plagiar’ proviene del latín plagiare. En la antigua Roma plagiar significaba usar el esclavo ajeno reteniéndolo y utilizándolo como si fuera propio”.2
Pero, en sí, ¿cómo es que alguien comete esta maldad? La Universidad de Oxford define el plagio de la siguiente manera: “Presentar el trabajo o ideas de otra fuente como propios, con o sin el consentimiento del autor original, incorporándolos en el propio trabajo sin el debido reconocimiento completo. Todo el material publicado y no publicado, ya sea en forma de manuscrito, impreso o electrónico, está cubierto bajo esta definición”.3
Por lo tanto, en el ámbito del ministerio bíblico, el plagio se comete cuando alguien toma el material de alguien más, secuestrándole como si fuera, al presentárselo a otros como si fuera suyo propio. Por esta razón es que la persona que comete plagio, viola el octavo mandamiento.
Jared C. Wilson lo expresa de una manera muy sucinta y acertada: “Dios nos ha mandado no mentir y no robar. Hacer pasar el trabajo de otro como propio es una desobediencia doble. El predicador que se basa en material plagiado no solo está siendo deshonesto, sino que también está robando el arduo trabajo de otro”.4
Formas en las que se comete plagio
1. En un escrito
Hay diversas maneras en las que el predicador puede cometer plagio. Aquí se le dará enfoque cuando lo hace al escribir y al predicar. Primeramente, el plagio se puede cometer en algo que el maestro escribe, puede ser en un artículo o en un libro. Se comete hurto cuando el que escribe no da crédito debidamente en el texto en sí, en las notas al pie de página o en la bibliografía. Un pastor íntegro querrá hasta exagerar en cierta manera al citar justamente el trabajo hecho previamente por otros.
2. En una predicación
Posiblemente la manera en la que más comúnmente se comete plagio es al predicar, porque pocos son los que escriben pero muchos son los que exponen las Escrituras. Cuando alguien menciona casi palabra por palabra lo que alguien más ha escrito o predicado, esto es cometer plagio. Cuando alguien usa mayormente la Inteligencia Artificial para preparar su sermón, esto es cometer plagio. Cuando se utiliza un ejemplo o una ilustración como si fuera de uno mismo cuando no lo es, esto es cometer plagio.
Tim Challies exhibe lo perverso que todo esto es al decirlo de la siguiente manera: “Un pastor que predica un sermón que no es suyo suele intentar dar la impresión de que él mismo lo escribió: que hizo la investigación, estudió la Biblia, pensó en historias o analogías apropiadas y armó un mensaje convincente. Sin embargo, cuando el sermón es tomado de otra persona, nada de esto es verdad. El pastor puede haber modificado algunos elementos del sermón, pero no ha invertido el tiempo ni el esfuerzo en servir a su congregación realizando el largo y arduo trabajo de preparación del sermón”.5
Consecuencias del plagio
1. La fuente original es hurtada
Entre las muchas consecuencias del plagio, una es que apropiarse indebidamente de lo que otra persona escribió o dijo equivale a robarle su trabajo. Para poder escribir o predicar algo edificante, alguien tuvo que esforzarse de muchas maneras para poder realizarlo. No reconocer su trabajo es demostrar un enorme egoísmo y una terrible soberbia. También es ser malagradecido hacia el prójimo que tanto fue de ayuda. Cometer plagio es lo mismo como si se le robase a alguien un bien material.
2. El autor u orador engaña
Es posible que un predicador cometa plagio porque se siente abrumado, deprimido, inadecuado o flojo, pero ninguna de esas cosas es una justificante.6 Hay una inmensa hipocresía en aquel que usa el material de otro sin citar sus fuentes. Se hace pasar por ser un pastor estudioso y dedicado, cuando realmente es un secuestrador de la información de alguien más y tampoco demuestra la diligencia que se requiere de un servidor de Dios.
3. El receptor es manipulado
El que lee un artículo o un libro donde se comete plagio, o el que escucha una predicación donde secretamente se presenta material de alguien más, es engañado por completo. Cree que el maestro bíblico le quiere edificar, cuando realmente lo único que le está haciendo es engañar. Esto es completamente lo opuesto a lo que debe ser la experiencia de todo cristiano que busca aprender más acerca de la palabra de Dios.
4. El Dios de verdad es ultrajado
Lo peor del plagio es que se peca abiertamente ante el Dios de verdad que todo lo discierne y él es ultrajado de la gloria que solo él merece. El mismo Dios que es la fuente original de todo lo que dice, no tolera esta corrupción. Va completamente en contra de su carácter. El plagio es aberrante al Señor que guió a los autores del Nuevo Testamento a citar debidamente a los del Antiguo Testamento.
Conclusión
Analizar el plagio como siendo una violación del octavo mandamiento debe impactar a los siervos de Jesucristo y a las iglesias. En el caso de los predicadores, se debe de inmediato dejar de pecar cometiendo plagio. Se debe urgentemente formar el hábito de citar la fuente original de algo que se escribe o se dice. Es un gran mal del que algunos se necesitan arrepentir y que deben confesar. En el caso de las iglesias, se debe comenzar a ver con seriedad este pecado. ¿Cómo se puede permitir que alguien enseñe robando el material de alguien más? ¿Cómo puede alguien realmente servir fielmente a la congregación cuando no está siendo íntegro y responsable? Sin ninguna duda, el plagio debe resultar en que alguien quede descalificado del ministerio (1 Timoteo 3:7) y sea puesto en disciplina por hurtar (1 Corintios 5:9-11). No hay cabida para el plagio “en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15).
- «Ligonier», 2 de Junio de 2026, https://es.ligonier.org/recursos/credos-confesiones/el-catecismo-mayor-de-westminster/. ↩︎
- «Etimologías», Yvette Nino, 2 de Junio de 2026, https://etimologias.dechile.net/?plagiar. ↩︎
- «University of Oxford», 2 de Junio de 2026, https://www.ox.ac.uk/students/academic/guidance/skills/plagiarism. ↩︎
- «9 Marks», Jared C. Wilson, 31 de Marzo de 2020, https://www.9marks.org/article/thou-shalt-not-steal-and-other-sermon-points-i-didnt-make-up-some-thoughts-on-pastoral-plagiarism/. ↩︎
- «Challies», Tim Challies, 16 de Noviembre de 2006, https://www.challies.com/church/plagiarism-in-the-pulpit/. ↩︎
- «The Gospel Coalition», Hayden Hefner, 5 de Noviembre de 2020, https://www.thegospelcoalition.org/article/pastor-plagiarism/. ↩︎
Sigue mi canal de Whatsapp para enterarte de todo lo que publico:
https://whatsapp.com/channel/0029Va4byrd2f3EFIOGEQx1A